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viernes, 11 de septiembre de 2009

A la tarde de ayer..

Hoy empece tarde, y me di cuenta de tantas cosas, creo que una de ellas es el hecho de que la principal barrera para disfrutar de una persona en su totalidad , es la ilusion que puedas tener con ella.
Es extraño, lo admito, pero no deja de ser real, incluso a mi mismo me sorprendio, pero creo que es porque al dejar la ilusion a un lado ya no hay presion de ninguna clase, todo fluye, todo es.
Es gracioso, irónico tal vez, y a la vez, pero es sencillo tambien.
Todo empieza de maneras extrañas, como aquella tarde en donde yo esperaba solo la forma de ver pasar el tiempo. Todo vino tan de repente, y tan incierto, el corazon no latio, fue sobretodo incertidumbre y deber, deber de hacer aquello que el deseo humano me llamaba a hacer, aquello tan parecido al amor habia dejado un camino sin letras ( si no son estas las unicas), ni tiempo, ni rencor .
Todo quedo tan fuera de sitio y de tiempo que llego a ser natural.
Siempre pense que seria distinto, pero creo que no podia ser mejor, sobretodo para mi.
Al fin y al cabo, cumplio su cometido, siempre lo hizo, y de las maneras mas extrañas, supongo que era porque yo siempre estaba alli. Y en el fondo siempre lo estare.
Mientras escribo esto, algo se me va haciendo monotono, creo que es la sensacion de querer volver a empezar. Otra historia, mi propia historia quizas., o simplemente una historia que valga la pena contar, porque es al fin y al cabo la unica razon que conosco para volver a empezar.
Que me dejen algo al final...

...Otra tarde... Ayer

Es extraño como llegamos a descubrir cosas tan sencillas, en los momentos inesperados, aquellos que al final de cuentas son los que cuentan en realidad. Si, aquellos instantes que son mas pequeños que nuestra propia sensacion, y tambien, al final, se hacen mas naturales que aquel asombro inucitado en el que dulcemente sabemos caer cuando, sin saber cómo ni por qué, descubrimos lo importante de tantas pequeñas cosas,y es que son tantas pequeñas cosas en este mundo de grandes ausencias. Lo extraño es que las personas no entienden que son de estas pequeñas cosas de las que se llenan los grandes vacios.

Ayer estuve tan cansado, tan vacio, que olvide que bastaba con que fuera solo yo, lo olvide lo admito, admito que estaba en algun lugar fuera de aquello siempre me jacte de ser. Supuse primero que fue por la mañana tan fria, y tan llena de malestares de estomago, de bilis, y sobretodo tan llena de aquel silencio tan mustio y sentido, casi corporeo que tuve que llevarme a cuestas. Despues, supuse tambien que era por aquella tarde tan larga, e indefinible, que parecia hecha de retazos de tiempo algunas veces, y otras solo de asombros silenciosos y torpes, como aquel que da motivo a este post. Pero fue aquella tarde,tambien, siempre tan propia de esos dias en los que sabes que nada volvera a ser lo mismo, y que incluso tú ya has cambiado, desde el instante en que se cuelan por tus poros aquel silencio que no debiste guardar .Supuse tantas cosas que muy dentro de mi siempre sabia, porque asi son las cosas, las cosas no saben huir, solo saben estar donde creemos que deben ir.
Guarde silencio, pero fue un silencio sincero, despues de tanto tiempo, y de tantos deseos, el silencio me parecio lo mas sensato, pero ella esperó mas, quizas espero demasiado, o quizas yo hacia mucho tiempo que lo habia dicho todo. No importa ahora, ahora ella esperaba mas, y desde el instante anterior yo no dejaba de recordar sus ojos grandes, y su voz filtrandose de pronto en mi desconcierto, siempre supe lo que quisiera haber dicho, pero nunca lo que debia decir.
Era ya una tarde extraña, y ella insistio, la primera vez fue natural, hubiera podido creerlo, pero la verdad tiene una sola forma de hacerse saber.
Ese momento se quedo en mi como un deseo que se hacia realidad, un deseo menoscabo, pero deseo alguna vez a pesar de todo, era extrañop todo era tan cierto, si, y tambien de tantas formas artificial...
ella se acerco y mientras rosaba su mejilla, tire mi ultima carta, el juego habia terminado, nadie habia perdido ni ganado, y lucahron mi deseo y mi deber, al final sentecie ... si yo tambien te quiero...
Y una sonrisa broto de mi, una sonrisa, la mas sincera de aquel dia, de aquella tarde, de aquel instante...